| El nuevo Audi A4 del 2008 dispondrá de un nuevo diferencial creado por la firma alemana. Se trata de un diferencial activo deportivo que distribuye el par motor disponible en proporciones variables entre las ruedas del tren posterior. El diferencial actúa tanto en carga como en vacío, e incluso con el embrague está desacoplado. De esta manera, como ya pasa en la versión más avanzada del sistema Quattro, se puede llegar a enviar casi toda la fuerza del motor a una sola si sólo una dispusiera de adherencia. Pero lo más importante es que logra generar en cualquier condición un comportamiento completamente neutral, con la práctica desaparición del subviraje y sobreviraje. Cuando el coche gira, las ruedas traseras no giran de igual manera. La que se encuentra en el interior del arco gira menos que la exterior. Además, la exterior tiene menos agarre porque el vehículo tiende a levantarse de la parte exterior. Para evitar esto, el diferencial evita estas diferencias. Además, este diferencial activo, cuando se gira el volante o se acelera en plena curva, envía la potencia de una manera controlada hacia la rueda exterior del tren trasero, evitando estos efectos negativos en la dirección y estabilidad, y como es activo, variando según las condiciones en las que se gira. El tiempo de respuesta a las diferentes condiciones de conducción es de 100 milisegundos, es decir, más rápido incluso que el ESP. Pero otra ventaja del diferencial activo deportivo es que influye en el comportamiento dinámico del coche antes de que las malas condiciones de que se manifiesten los conflictos entre dirección y estabilidad. El ESP sólo actúa una vez que algún parámetro no es correcto. |