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De tiros largos. La marca francesa siempre ha destacado por dos cosas: su sencillez y sus soluciones innovadoras. Ahora, a esas dos constantes quiere añadir la de la clase, el prestigio, ¿el lujo? Para ello, ya ha preparado un primer prototipo que será presentado el año que viene, y que adelanta las nuevas variantes de ese nuevo segmento que quiere explotar la marca del doble circunflejo. Esta nueva gama, encabezada por este que servirá de base al DS3, pero seguida después por un DS4 y un DS5, no sustituirán a los modelos existentes sino que serán una alternativa de excelencia, aunque compartirán ciertos componentes con los futuros C3, C4 y C5. La denominación DS proviene de una berlina de lujo que la marca francesa lanzó en el 1955. Pasado y presente se juntan en este prototipo, ya que en su frontal adelanta también el nuevo emblema o logo corporativo de la marca gala en un futuro y que sustituirá al tradicional de Citroën. Además de un exterior compensado y elegante, muy redondeado, sin estridencias pero tampoco suave, con soluciones imaginativas, como los montantes de la parte trasera de la carrocería completamente ocultos por los cristales de las ventanillas traseras y por el del propio portón, destaca sobre otros modelos de Citroën un interior más cuidado, con un salpicadero en dos colores, con pantalla de control del equipo de audio y del de navegación, asientos deportivos y molduras lacadas o cromadas. |