BMW GP3 10 AC Schnitzer: ecología ultradeportiva
El preparador alemán especializado en modificar automóviles del grupo BMW ha creado esta joya de superdeportivo a partir de un Serie 3 al que han reconvertido completamente motor, carrocería e interior. De esta manera, la casa germana demuestra de lo que es capaz.
Desde luego, la reforma más importante, también por lo que implica, es el motor, ya que han extraído el original y le han montado el ya de serie brutal V10 de 5 litros que monta el M5, el M6 y probablemente el M10. No contentos con la transformación, le han querido dotar de un cierto carácter ‘ecológico’ y lo han modificado para que pueda funcionar con GLP, Gas Licuado del Petróleo, ligeramente distinto que el gas natural, y que reduce las emisiones un 15% respecto a la gasolina.
Las prestaciones no han sufrido en absoluto por este toque verde al motor, ya que entrega 552 CV, 45 más que el original, con 540 Nm de par, y acelera de 0 a 100 en 4,5 segundos, y de 0 a 200 en 13,9, alcanzando una velocidad máxima de 320 km/h. El conductor puede elegir el combustible que quiere, gasolina o GLP, mediante un botón en el salpicadero. Las prestaciones son las mismas en ambos casos.
Ante semejante desarrollos de potencia, la carrocería y los elementos de estabilidad también han sufrido transformaciones. En primer lugar, han instalado una suspensión regulable en altura y una barra estabilizadora que ha sido desarrollada en las instalaciones de Nürburgring. Se han cambiado también las pinzas de freno y los discos por otros perforados, para una mejor ventilación, ya que los desarrollos de velocidad del motor requieren una inmejorable ventilación de los discos a la hora de parar esta auténtica máquina de correr. El contacto con el suelo es mediante unas llantas espectaculares, similares a las creaciones de Ferrari y unos neumáticos de perfil ultraestrecho.
En cuanto a las modificaciones estéticas de la carrocería, destacan los detalles y las entradas de aire en el paragolpes delantero, el difusor del paragolpes trasero y, sobre todo, el omnipresente escape central. Además de para ayudar a la refrigeración del motor, el conjunto de la carrocería se beneficia estéticamente de la instalación de entradas de aire en el capó y en los laterales, con costillas cromadas. Finalmente, los espejos originales han sido sustituidos por otros al estilo del M3. La pintura escogida por los especialistas de AC Schnitzer es un discreto verde claro que pone de manifiesto ese punto ecológico de la preparación.
Del interior, se ha variado toda la tapicería, incluso la de los baquets delanteros, y se han modificado el volante para conjuntar con el nuevo estilo del interior, pomo, freno de mano...
Por el momento, este GP3 10 AC Schnitzer es tan sólo un ejercicio de estilo y capacitación mecánica para demostrar en el Salón de Frankfurt el potencial de la marca, pero podría ponerse a la venta por alrededor de 200.000 euros.
|