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Gumpert Apollo. Otro superdeportivo se lanza a la caza de los bolsillos más exclusivos. En este caso se trata de un auténtico bólido de competición creado por un ex-director deportivo de Audi. Tanto es así que puede participar en campeonatos GT cumpliendo las normativas de la FIA como circular homologadamente por cualquier carretera. En este último caso dará un pco la nota (quizás para eso se compra) ya que mide 2 metros de ancho, 4,5 metros de largo y tan sólo 1,14 metros de alto. Además monta un motor V8 Biturbo de 4,2 l. que rinde 650 CV, y se puede potenciar hasta los 800 CV. Chasis y carrocería están fabricados en una proporción elevada en aluminio, y fibra de carbono y vidrio. Así, tan sólo pesa 1.200 kilos. Gracias a esta ligereza, acelera de 0 a 100 km/h. en 3 segundos y de 0 a 200 km/h en 8 segundos. La velocidad máxima declarada llega a los 360 km/h. La carrocería, a la vista está, es similar a las de los coches de competición, incluso con un alerón gigante, y sin embargo, monta puertas "ala de gaviota" para ganar exclusividad. Abundan las entradas de aire y lleva incorporado un difusor en la parte baja trasera. Además de los materiales de última generación, los componentes también son de primera calidad: frenos AP Racing, embrague Sachs, diferencial Torsen y la electrónica la pone Bosch. Las llantas son de 19 pulgadas con neumáticos Pirelli 255/35 ZR19 delante, y nada más ni menos que 345/35 ZR19 detrás. El interior sigue el más puro estilo de un coche de competición, sobre todo por lo que respecta a los asientos. El salpicadero tiene un aspecto muy racing, lleno de relojes de control y con la sobriedad de los coches de carreras profesionales. Sin embargo incluye detalles en aluminio, fibra de carbono e, incluo, puede estar totalmente tapizado en alcantara. Gumpert es una nueva marca de superdeportivos creada por Roland Gumpert, que llegó a ser director de competición de Audi. En 2001 empezó a soñar con crear su propio coche y en el 2005 creó la empresa Gumpert Sportwagenmanufaktur GmbH, con sede en la ciudad alemana de Altenburg. A partir de aquí, se inció el proceso de creación de este Apollo, que fue presentado el pasado mes de marzo en el Salón de Ginebra y del que espera fabricar (y vender) 40 unidades. El precio sin extras se sitúa alrededor los 350.000 euros. |