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Shadow VS Phamton. No es demasiado frecuente comprar un Rolls Royce y decidir personalizarlo de una manera radical. De ahí la sorpresa al ver este RR, denominado Silver Shadow, que ha visto modificada sustancialmente su mecánica. Su motor original, un nada desdeñable V8 de 6.7 l. ha sido sustituido por un propulsor 592 HEMI. Este nuevo corazón dispone de un sistema de óxido nitroso de dos etapas que rinde algo más de 1.000 CV, bastante más que el Phantom, tope de potencia de la casa británica. Rolls Royce no suele ahorrar espacio en sus modelos, pero a pesar de ello, por grande que sea el morro de cualquier coche, semejante motor siempre necesita más espacio, de ahí que emerja del morro del Rolls, desafiando la elegancia característica de estas lujosas berlinas. La sombra acecha al fantasma. |