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Vestido de carreras. El hermano pequeñín de los Peugeot se viste de carreras con la nueva versión GT Line. Y nunca mejor dicho lo de vestirse porque se trata de un tratamiento meramente estético del utilitario. La motorización sigue siendo la misma que la del original de serie, es decir, un pequeño propulsor de 1 l. que rinde 68 CV de potencia. Sin embargo, el exterior cambia sustancialmente con las bandas decorativas en capó y techo, también con los espejos pintados, y logra un aspecto más fiero con unas salidas dobles de escape y con las llantas de aleación. Finalmente, también se incorpora el logotipo GT Line a la carrocería. En el interior, destaca la incorporación de serie de la radio con CD y MP3, el aire acondicionado y las alfonmbrillas exclusivas para esta serie. |