El sueño de Da Vinci. Al final parece que no son alas lo que hay poner a un coche para que vuele, siguiendo la estela estela del genial Leonardo Da Vinci, sino un parapente. Por lo menos eso es lo que han pensado los chicos de Parajet Skycar, un coche capaz de volar y que ha pasado de mero prototipo o experimento a ser comercializado. Parajet ya acepta encargos de este auténtico todoterreno que para volar utiliza un parapente y una hélice posterior para impulsarse. No es una idea nueva, pero sí la primera que se hace realidad comercialmente. Además, como coche para conducir off-road o por carretera, su motor R1, tracción trasera y suspensión independiente le ofrece unas prestaciones muy destacables, pues alcanza una velocidad punta de 220 km/h, acelera de 0 a 100 km/h en tan sólo 4,2 segundos y dispone de una autonomía de casi 650 km. El cahasis ha sido diseñado especialmente para las particularidades de este coche, que ha de soportar tanto la dureza de circular por caminos a gran velocidad como para resistir aterrizajes bruscos y de gran impacto. Esto por lo que respecta a la estructura general y a la ciruclación por tierra. En cuanto al vuelo, el coche se cuelga de un ala de parapente de última generación y tecnología avanzada de alta velocidad y auto-estabilización. Con este tipo de ala la manipulación es más precisa y se obtiene un mayor rendimiento y seguridad, ya que son más rígidas que las convencionales. Según el fabricante, el parapente es tan compacto que puede ser plegado en el maletero del Skycar por una persona sóla. Con este diseño y características, el Skycar puede volar a más de 160 km/h. con una autonomía de más de 320 km. Por otra parte, pasa de ser un todoterreno a una aeronave en tan sólo tres minutos. Con estas especificaciones, aunque con una carrocería aún no definida y más parecida a un buggy o a cualquier off-road, un prototipo de Skycar consiguió realizar la travesía entre Londres y Tombuctú, en el país africano de Mali. Una vez demostrada su fiabilidad, quien quiera tener uno tendrá que aflojar alrededor de 60.000 euros. Lógicamente, un precio de altos vuelos. |